¿Cómo se logra el amor? Una frase tan escuchada en estos tiempos y tan buscada tanto por hombres y mujeres que desean saber cómo mantener a su lado a la persona amada o simplemente encontrar la respuesta de por qué si todo parecía tan perfecto se acabó. Es una frase sencilla y corta pero que tiene una explicación profunda, que va más allá del tú y yo, porque incluye la historia personal y familiar de cada miembro que forma la pareja.
Hoy en día la relación de pareja esta vista desde el YO, es decir, cada uno busca en el otro lo que le va a llenar o a estimular y además que esa otra persona sea capaz de darle todo lo que espera que le dé, es una relación centrada en las necesidades individuales, lo que ocasiona que se pierda el fin primario de lo que la dinámica natural de la vida tiene planteado hacia lo que tiene por fin una relación. Bert Hellinger lo señala de la siguiente manera: “por naturaleza su finalidad son los hijos, la formación de una familia, la continuidad de la vida.”
De la mano de de esta distorsión que le hemos dado al significado de la consumación en la pareja, se encuentra otro aspecto fundamental que influye en el éxito o no de la relación y es el hecho de que los conflictos también surgen porque las partes todavía siguen ligados a su familia de origen y porque la disolución o separación con esta no se ha logrado.
Es por ello, que cuando se presentan parejas en consulta a plantear sus asuntos, porque no se llevan bien, debemos mirar más allá de lo obvio y ver que esta situación está relacionada con su familia de nacimiento, razón por la cual la solución del conflicto no va a estar en la separación de la pareja, sino que ésta será alcanzada cuando cada uno logre la separación de su familia de origen y de sus enredos. Después de que esto ocurra va a ser la única manera para que ellos se puedan mirar, de lo contrario, seguirán viendo a su sistema, lo que no les permitirá girar la mirada hacia la persona que se encuentre a su lado.
Bajo este contexto, podemos decir, que cuando dos personas se encuentran, se da algo más grande que la mera atracción física y esto más grande es lo que en realidad hace que se unan. Bert Hellinger señala: “cuando se miran a los ojos, verdaderamente a los ojos, solamente ven el alma, cuando las almas se encuentran en ese sentido, entonces el amor es posible.” Este es un encuentro desde el alma, por lo que no tiene cabida la apropiación del otro, es una posición en la cual sólo se ven; Es entonces cuando se produce una comunicación distinta entre la pareja, profunda, fiel, sólida, en donde la satisfacción de las ilusiones de cada uno queda en un plano diferente, lo que permite respetar lo del otro, dando así paso a poder mantenerse en pie y tener durabilidad.
Inmediatamente cuando esta condición se da, cuando nos entregamos a la unión con el otro, nuestra vida sufre una transformación, comenzamos a formar un alma común, de la cual ya no podemos salir. Por eso cuando nos entregamos realmente a una pareja nuestro libre albedrío termina y surgen fuerzas y desafíos que en libre elección ya no podrían alcanzarse.
Con todo esto cabe preguntarse: ¿Cuándo se logra el amor?, para dar respuesta a esta Interrogante cito lo planteado por Hellinger: “En el enamoramiento, yo concuerdo con el otro tal como me lo estoy imaginando, no como él es, por eso el despertar del enamoramiento es una condición previa para lograr el amor”. Entonces tenemos claro que debemos salir de esa etapa de enceguecimiento dada en el enamoramiento, para poder ver al otro tal cual como es, siendo esta una condición fundamental para que se dé el amor.
Terapéuticamente, ¿cómo se podría solucionar algo así? Desde la mirada de Terapia familiar sistémica de Bert Hellinger, es fundamental ampliar la mirada y ver como esa persona que acude a buscar ayuda, porque no encuentra que hacer con ese descubrimiento en cuanto a sus sentimientos hacia la pareja, está implicada con asuntos de su historia familiar y no quedarnos solamente con lo inmediato o con los síntomas individuales que nos muestra y en base a lo que surja de su historia trabajar el movimiento sistémico.
Pero no todos los casos se pueden resolver, porque si dentro de la pareja, se han dado situaciones en donde se han lastimado profundamente, el divorcio es inevitable. Hellinger cita un ejemplo: "si el hombre ha pedido a su mujer que aborte un chico de ellos y la mujer no quería,se produjo un daño que ya no es posible curar y por lo tanto sus consecuencias son irreversibles". También cuando se desconoce el enredo familiar y tampoco se da la disposición para descubrirlo y mirarlo, la separación es necesaria.
Con todo esto, podríamos pensar que a través de la separación conseguimos la solución mágica a nuestro tema y que una vez disuelta la unión física con la persona que es mi pareja, podremos salir a conseguir a una nueva persona con la cual vivir una relación diferente. Lamento decirles que desde este punto de partida estamos muy lejos de la realidad, porque en la separación no está la solución, ya que todo aquello que todavía no hayamos resuelto con nosotros mismos y con nuestro sistema de origen, nos va a volver a salir en la próxima relación de pareja, dándose como una especie de “historia repetida”, lo que nos muestra, en simples palabras, que la separación es sólo un huir, una conducta de escape de todo aquello de lo que la vida me está exigiendo realmente.
Bert Hellinger, ve a la pareja como un andamiaje contra la muerte, que sustenta la vida y tan pronto como haya hijos, el sentido y la causa de la relación ha finalizado. Esto va de
la mano en cuanto a ver la muerte como el fin de la vida y por ende de la relación.
El trabajo está en reconocer a los padres que tenemos, como los únicos y verdaderos, tal cual como son, sin reproches ni aspiraciones de cambiarlos o de soñar con algo distinto, cuando esto se logra, se consigue la mirada hacia la vida; de esta manera logramos el amor, hacia la pareja y hacia los hijos, conectándonos con esa corriente que es más grande, mayor, que nos sostiene y nos soporta para estar en la vida.
Así entendemos por qué “El orden Precede al amor” y en pocas palabras, el amor se logra cuando logramos el amor hacia nuestra madre, un amor desde la honra y el respeto de todo lo que ella es y de su historia.
Geraldine J. Lange Rodríguez
Lic. Educación Mención Cs. Sociales. UCAB- Venezuela
Msc. Dirección de Centros Educativos. Centro Universitario Villanueva- Universidad Complutense, Madrid-España
Diplomada en Pedagogía Sistémica –CUDEC- México - Fundación Internacional Planeta Libre- Cátedra de la UNESCO, UCV, Venezuela
Máster en Pedagogía Sistémica. CUDEC - México.
Lic. Educación Mención Cs. Sociales. UCAB- Venezuela
Msc. Dirección de Centros Educativos. Centro Universitario Villanueva- Universidad Complutense, Madrid-España
Diplomada en Pedagogía Sistémica –CUDEC- México - Fundación Internacional Planeta Libre- Cátedra de la UNESCO, UCV, Venezuela
Máster en Pedagogía Sistémica. CUDEC - México.
Terapeuta Familiar Sistémica - Consteladora Familiar. Instituto Asgard - Venezuela (en curso)
geraldinelange@hotmail.com
Twitter: @geralange
geraldinelange@hotmail.com
Twitter: @geralange
¡Hola Geraldine! Muy interesante la reflexión que haces. Comparto muchos de tus puntos de vista en un tema tan complejo y extenso, en donde considero que lo más importante es el exaltar ese encuentro de las almas más allá del contacto de la piel y del entorno que los rodea. Esa es la esencia del amor, la que hace a las parejas superar todos los obstáculos y contrariedades que se le presenta en su recorrido y llegar a viejos juntos agarrados de las manos, amándose cada día más y más.
ResponderEliminarDisculpa que difiera contigo en esta parte, pero no considero que la ruptura con las familias de origen de cada uno deba ser de una forma tan radical. Hoy en día con el ritmo de vida que llevamos, las familias de cada uno de los formadores de la pareja son un apoyo esencial para poder salir adelante, claro está todo con sus límites y sabiendo el puesto que ocupa cada uno.
Y ya para terminar, solo me queda agregar que después de leerte provoca enamorarse así de bonito, de mirarse a los ojos y sentir esa conexión que nos hace perder totalmente la cabeza.
Mi admiración y respeto por tu invaluable labor.
Antonio Hadjar
Hola Antonio:
ResponderEliminar¿Cómo estás? gracias por escribirme. Estoy de acuerdo contigo en todo lo que me planteas. Allí se refiere a una ruptura en el sentido de estar disponible para tu pareja y eso se logra cuando logramos romper el cordón umbilical, ya que si estamos como cuidadores de mamá y papá o como acompañantes de mamá y papá, es muy difícil que podamos darle espacio para que la pareja tenga su lugar. No es una ruptura visto desde la perspectiva de romper lazos, al contrario, se trata de tomar todo lo que nos dieron y contar con su apoyo para nosotros seguir adelante con nuestro propio proyecto. Ellos son la base y el soporte, sin embargo para formar la familia propia tenemos que despegar del nido.
Un abrazo,
Geraldine